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Voces del Territorio es el programa radial de Fondo Paz transmitido a través de las frecuencias de Radio Nacional de Colombia y las Emisoras de Paz en todo el país. Este espacio reconoce que las voces del territorio son las voces de las comunidades, de las mujeres, los hombres, los niños, niñas y adolescentes, y de las comunidades étnicas que han resistido y construido esperanza en medio de las dificultades. A través de historias, entrevistas y testimonios, el programa visibiliza las transformaciones sociales y territoriales que se construyen en las regiones más afectadas por el conflicto armado en Colombia. Así, muestra cómo iniciativas enfocadas en educación, cultura, infraestructura, conectividad y participación comunitaria generan oportunidades, fortalecen la paz territorial y devuelven esperanza a territorios históricamente olvidados.
Las transformaciones territoriales de Colombia se construyen desde las necesidades reales de las comunidades y el trabajo articulado entre el Estado, los aliados institucionales y sociales, y las personas que habitan los territorios. A través de iniciativas enfocadas en salud, educación, conectividad, infraestructura vial y social, deporte y cultura, se han generado oportunidades que mejoran las condiciones de vida digna y contribuyen a desescalar la violencia en las regiones más afectadas por el conflicto armado.
La infraestructura social se ha convertido en una herramienta fundamental para la construcción de paz en Colombia. A través de proyectos enfocados en escuelas, centros de salud, acueductos, vías y vivienda, se busca mejorar la calidad de vida, generar oportunidades y fortalecer el tejido social en las regiones más afectadas por el conflicto armado. Además, de cómo la participación comunitaria, el fortalecimiento institucional, el desarrollo socioeconómico y las iniciativas de reconciliación permiten transformar los territorios desde las voces y necesidades de sus comunidades.
Los proyectos de infraestructura vial y caminos comunitarios para la paz desarrollados en Ituango, Antioquia, y en los municipios de La Llanada y Samaniego, Nariño, hoy transforman la vida de cientos de comunidades. Estas obras han mejorado la movilidad y el acceso a servicios esenciales como salud, educación y comercio, mientras impulsan la economía local a través de la generación de empleo y el fortalecimiento de las economías comunitarias.
Gracias a las mingas y al trabajo conjunto de las comunidades, estos caminos se han convertido en símbolos de unión y confianza, fortaleciendo la presencia del Estado y aportando a la paz en los territorios.

La educación básica primaria transforma territorios y abre nuevas oportunidades para niños, niñas y adolescentes en Colombia. En Manaure, La Guajira, Fondo Paz impulsa un proyecto de transformación social y educativa basado en la “Etno-Arquitectura”, respetando la identidad cultural del pueblo Wayuu y fortaleciendo el tejido social de las comunidades. En el Bajo Calima, escuelas renovadas y espacios dignos buscan devolver la esperanza a niñas, niños y familias que durante años vivieron en medio del olvido y la violencia. Y en la frontera colombo-venezolana, Fondo Paz, junto al Ministerio de Educación y EnTerritorio, avanza en proyectos que fortalecen la educación, la salud, la cultura y la recreación, construyendo oportunidades reales de transformación para las comunidades.
La salud digna también es una forma de construir paz. En Buenaventura y las zonas costeras del Pacífico, Fondo Paz, junto al Ministerio de Salud, invierte más de $717 millones para mejorar las instalaciones del Hospital Luis Ablanque de la Plata y fortalecer los procesos de rehabilitación integral para víctimas del conflicto y personas con discapacidad. Antes, miles de personas de Buenaventura, Cajibío y Piendamó debían viajar hasta Cali para recibir atención especializada. Hoy, estas inversiones permiten acercar los servicios de salud a los territorios, beneficiando a más de 52 mil personas y garantizando atención digna, oportuna y cercana para las comunidades.
¿Cómo narramos la paz? Periodistas y medios comunitarios de Buenaventura, Samaniego y Tumaco trabajan cada día para fortalecer la democracia, la identidad local y la participación ciudadana en sus territorios. A través de radios y canales comunitarios, estas voces visibilizan problemáticas locales, promueven la cultura, recuperan tradiciones y generan sentido de pertenencia, convirtiéndose en herramientas fundamentales para la construcción de paz y el fortalecimiento del tejido social. Además, los medios comunitarios impulsan la cohesión social, la veeduría ciudadana y las economías locales en las regiones. Porque la paz es posible cuando llegan oportunidades, dignidad y esperanza a los territorios. Ese es el espíritu de la Paz Territorial: reconciliar a Colombia con su gente y con sus regiones.
El Tejido social, la memoria, la reconciliación, economía popular y comunicación para la paz son hoy herramientas para transformar los territorios y fortalecer a las organizaciones comunitarias. A través de la estrategia “Incentivos para la Paz Territorial”, Fondo Paz impulsa iniciativas que promueven la construcción de paz desde las comunidades, fortaleciendo procesos locales, economías populares y espacios de participación en las regiones priorizadas del país. Esta apuesta busca que las comunidades se apropien de sus territorios mediante proyectos, herramientas pedagógicas y procesos de comunicación que mantengan viva la memoria, la reconciliación y la esperanza. Ese es el espíritu de la Paz Territorial: que cada rincón del país vuelva a abrirse a la vida y reconciliar a Colombia con sus territorios y con su gente.
En el Guaviare, la construcción de paz también se fortalece desde el reconocimiento y la protección de los pueblos indígenas. A través de espacios dignos para la atención integral de niñas, niños, adolescentes y sus familias, se promueve el bienestar, la garantía de derechos y la preservación de los saberes y tradiciones ancestrales. La paz se construye cuando las comunidades cuentan con mayor respaldo institucional y cuando su cultura, memoria e identidad siguen vivas en el territorio.
El arte también se convierte en un camino para tejer paz en los territorios. En comunidades afectadas por la violencia, el dibujo, el color, la pintura y las tradiciones culturales hoy transforman espacios y crean nuevas formas de expresión y esperanza. A través del muralismo y el arte comunitario, Fondo Paz impulsa proyectos de reconciliación, memoria histórica y no repetición, donde víctimas, jóvenes y comunidades narran sus historias desde la resistencia y la construcción colectiva. Los murales resignifican espacios marcados por la violencia, fortalecen el tejido social y promueven mensajes de convivencia, memoria y paz para las nuevas generaciones.
Desde el Catatumbo hasta el Pacífico nariñense, la llegada de universidades a territorios históricamente afectados por el conflicto representa mucho más que infraestructura: significa esperanza, justicia social y nuevas oportunidades para miles de jóvenes. En El Tarra, la construcción de la Universidad del Catatumbo abre caminos para una región marcada por décadas de violencia y abandono. Y en Tumaco y Barbacoas, las nuevas sedes de la Universidad de Nariño fortalecen el acceso a la educación superior, beneficiando a miles de jóvenes del Pacífico. Con el respaldo del Fondo Colombia en Paz, estos proyectos demuestran que invertir en educación es construir paz territorial. Porque cada aula que se abre es una oportunidad que le gana espacio a la violencia y le apuesta al futuro de las comunidades.
La construcción de paz en los territorios afectados por el conflicto armado también nace del cuidado ambiental, de reconocer el valor de la naturaleza y de proteger los territorios para abrir caminos hacia nuevas oportunidades. A través del fortalecimiento del turismo ambiental, las historias desde otra mirada: la ancestralidad, la cultura, el cuidado del ambiente y la esperanza de un futuro diferente, las iniciativas comunitarias y los diálogos que promueven espacios seguros, hoy más colombianas y colombianos pueden acercarse a las regiones más apartadas del país y descubrir otras formas de habitar y transformar el territorio.

La paz también se construye desde la palabra y las voces de las comunidades. El Foro Palabreando por la Paz y el Encuentro Regional de Comunicadores Sociales y Emisoras Comunitarias “Conectando Territorios, Narrando Esperanza”, un espacio que reunió medios y colectivos comunitarios de Nariño, Cauca, Buenaventura y Arauca para compartir saberes, fortalecer redes y narrar los territorios desde la memoria, la esperanza y la transformación. Porque sin medios comunitarios no hay memoria, no hay tejido social y no hay paz.